El sueño sigue vivo en El Arcángel
- hace 3 días
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El Córdoba CF recibe al Granada en el mejor momento de la temporada con la ambición intacta y la mirada puesta en los 69 puntos.
El fútbol cambia rápido. Demasiado rápido. Hace apenas unas semanas, el Córdoba Club de Fútbol convivía con la ansiedad, con las dudas y con el peso de una dinámica que parecía arrastrarlo hacia un final de temporada gris, sin alicientes y marcado únicamente por la necesidad de certificar la permanencia. Hoy, sin embargo, el escenario es completamente distinto. El conjunto blanquiverde afronta la visita del Granada CF inmerso en el momento más dulce de todo el curso, impulsado por una racha impecable de cinco victorias consecutivas y con una sensación que vuelve a recorrer el cordobesismo: la ilusión de poder pelear por algo más grande.
Porque sí, el play off sigue siendo complicado. Muy complicado. Las matemáticas no engañan y el margen de error es prácticamente inexistente. Pero este Córdoba CF ha demostrado en apenas un mes que, cuando recupera su identidad, es capaz de competir contra cualquiera. Lo hizo en Cádiz para cambiar el rumbo de la temporada, se reconcilió con El Arcángel frente al Zaragoza, sobrevivió con personalidad en León, tumbó al Sporting en una tarde de locura y dio un golpe de autoridad en Castalia, uno de los estadios más exigentes de la categoría. Quince puntos de quince posibles. Una dinámica que no solo ha cambiado la clasificación, sino también la mentalidad de un grupo que vuelve a creer firmemente en sí mismo.
Y ahí aparece Iván Ania. Sereno, alejado de cualquier euforia y manteniendo el discurso que ha acompañado al equipo tanto en la peor racha como ahora en la mejor. El técnico asturiano insiste en que no hay más objetivo que el siguiente partido, aunque el mensaje de fondo es evidente: este Córdoba quiere llegar vivo hasta el final. “Intentaremos hacer los 69 puntos y ver qué sucede”, reconocía el ovetense en la previa, dejando claro que la ambición sigue intacta dentro del vestuario blanquiverde.
Un Córdoba más sólido, más eficaz y mucho más reconocible
La gran diferencia respecto al tramo más complicado de la temporada no está únicamente en los resultados. Está en las sensaciones. El Córdoba vuelve a parecerse a sí mismo. Ha recuperado la agresividad con balón, la confianza en campo rival y, sobre todo, una solidez defensiva que había desaparecido durante semanas. Ahora, los errores ya no penalizan tanto. El equipo concede menos, protege mejor las áreas y ha elevado considerablemente su eficacia ofensiva.
Además, muchos nombres propios atraviesan su mejor momento del curso. Adrián Fuentes se ha convertido en un delantero decisivo y llega lanzado tras su doblete en Castellón. Carracedo continúa siendo el gran foco de desequilibrio ofensivo. Iker Álvarez ha dado puntos con intervenciones fundamentales en los últimos encuentros. Y futbolistas que parecían secundarios semanas atrás han dado un paso al frente justo en el momento más importante de la temporada.
Todo ello sin perder la esencia. Porque Ania lo tiene claro: el plan no cambia. Ni cuando el equipo enlazaba derrotas ni ahora que suma victorias consecutivas. El Córdoba seguirá apostando por una propuesta valiente, ofensiva y reconocible. Una idea que el técnico considera innegociable y que, pese a los altibajos, ha terminado devolviendo al equipo a una posición competitiva mucho más cercana a la ilusión que a la resignación.
Un Granada sin presión… y tremendamente peligroso
Enfrente estará un Granada CF construido para pelear por el ascenso desde el inicio de temporada. Los nazaríes, pese a atravesar momentos de irregularidad durante el curso, poseen una de las plantillas con más calidad y profundidad de toda la categoría. Pacheta ha conseguido dar equilibrio a un equipo valiente, agresivo en la presión y con capacidad para asumir protagonismo tanto con balón como sin él.
Ania no espera un rival especulativo. Todo lo contrario. El técnico cordobesista prevé un partido abierto, de alternativas y con dos equipos que buscarán imponer su personalidad desde el primer minuto. Nada que ver, además, con el histórico 5-0 de la pasada campaña en El Arcángel. Aquel Granada y este son dos equipos completamente distintos. Cambió el sistema, cambiaron muchos nombres y cambió también la manera de entender los partidos.
Aun así, el precedente permanece en la memoria colectiva del cordobesismo. Porque aquella noche simbolizó el potencial de un Córdoba que, cuando conecta con su mejor versión, puede desbordar a cualquier rival.
El Arcángel vuelve a creer
La transformación emocional alrededor del equipo es evidente. El ambiente ha cambiado. La grada ha vuelto a engancharse y el cordobesismo vuelve a mirar la clasificación con una mezcla de ilusión y prudencia. Porque nadie olvida el 1 de 24. Nadie esconde que aquella racha pudo marcar por completo el destino del equipo esta temporada. Pero precisamente por eso, el mérito de esta reacción adquiere todavía más valor.
Ahora mismo, el Córdoba no juega con ansiedad. Juega con convencimiento. Y eso, a estas alturas del campeonato, puede marcar diferencias enormes.
El duelo frente al Granada no será definitivo, pero sí puede convertirse en otro punto de inflexión. Una sexta victoria consecutiva no solo reforzaría todavía más la candidatura blanquiverde a pelear hasta el final, sino que elevaría el estado de confianza del equipo a un nivel desconocido durante toda la temporada.
Quedan cuatro partidos. Doce puntos en juego. Y un objetivo tan difícil como ilusionante. Porque el sueño sigue siendo complicado. Pero este Córdoba CF ha conseguido algo todavía más importante: que vuelva a parecer posible.
REPORTAJE: Álvaro Valero FOTO: Diario Córdoba











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