El Córdoba CF, obligado a reaccionar en Miranda para cerrar el año con alivio
- redaccionelremate

- 20 dic 2025
- 3 Min. de lectura

Los blanquiverdes afrontan el último partido de 2025 con la necesidad de romper su dinámica irregular ante un Mirandés intenso y cambiante, en un duelo marcado por la urgencia de volver a ganar.
El Córdoba CF pone punto final al año en Anduva con un mensaje inequívoco desde el banquillo. Iván Ania ha reconocido que el equipo necesita reencontrarse con la victoria para liberar tensiones y recuperar confianza. Sin dramatismos, pero con la exigencia propia de la categoría, el conjunto blanquiverde encara el choque ante el CD Mirandés como una oportunidad para cambiar el rumbo competitivo y marcharse al parón con mejores sensaciones.
La necesidad de ganar como motor
Ania ha sido claro en la previa: no existe presión externa, pero sí una fuerte voluntad interna de volver a sumar de tres. El técnico entiende que la ansiedad por el triunfo puede condicionar, aunque confía en que el equipo se libere a través del juego. El objetivo pasa por cerrar el año con un resultado positivo que permita dar un pequeño salto en la clasificación y afrontar el descanso con otro ánimo.
El cuerpo técnico ha priorizado la recuperación física en una semana marcada por la gestión de cargas. Tras conceder un día de descanso, el grupo ha trabajado aspectos concretos del plan de partido, con la intención de llegar fresco a Anduva. Ania considera que no es momento de acumular sesiones, sino de afinar detalles y mantener la energía para competir con garantías.
Bajas confirmadas y contratiempos
El Córdoba viajará sin Théo Zidane, Kevin Medina ni Rubén Alves. La intervención a la que ha sido sometido el centrocampista francés le mantendrá fuera, mientras que Kevin sufrió una lesión fortuita en el codo en el tramo final de un entrenamiento. Alves tampoco entra en la convocatoria, aunque su ausencia no se prevé prolongada y el parón puede facilitar su recuperación.
La enfermería blanquiverde sigue siendo protagonista. Diego Bri continúa al margen del grupo, todavía en fase inicial de recuperación. Adilson, por su parte, ya trabaja con normalidad junto a sus compañeros, aunque aún debe recibir el alta médica y, posteriormente, alcanzar el ritmo competitivo. Ania confía en que su regreso aporte un perfil diferencial que el equipo ha echado en falta en las últimas jornadas.
El reto de atacar mejor
Uno de los puntos señalados por el técnico es la dificultad para superar defensas cerradas. El Córdoba deberá mejorar la velocidad de circulación y la toma de decisiones para evitar un juego previsible. Conducciones, cambios de orientación rápidos y menos pases intermedios aparecen como claves para generar ventajas y romper líneas, un aspecto que el equipo pretende afinar de cara al duelo en Miranda.
Un Mirandés intenso y versátil
El rival llega en plena adaptación tras un cambio en el banquillo. El Mirandés alterna presiones altas con fases de bloque medio y no renuncia al duelo individual. Su juventud y energía le convierten en un equipo incómodo, capaz de igualar el ritmo del partido y exigir concentración máxima. Ania espera un encuentro más abierto que los recientes en El Arcángel, con fases de presión alta y espacios que habrá que aprovechar.
El técnico blanquiverde confía en que el contexto permita al Córdoba desplegar su juego. Si el ritmo es alto y la circulación fluida, el equipo podrá atacar la última línea rival con menos efectivos. De lo contrario, el partido puede derivar en un escenario más trabado, favorable al conjunto local.
La renovación, sin ruido añadido
Cuestionado por su futuro, Ania restó importancia al asunto. Las conversaciones con el club continúan en un clima de entendimiento y buena predisposición por ambas partes. El foco, insistió, está exclusivamente en el partido y en cerrar el año con una imagen competitiva.
REPORTAJE: Álvaro Valero FOTO: Diario Córdoba











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