Cajasol Coto Córdoba CB, la unidad como bandera y un llamamiento a la marea blanquiverde
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El ambiente en la sala de prensa del Palacio Vistalegre respiraba ese aroma a estreno, a nuevo curso, a ilusión contenida. Este mediodía, el entrenador del Cajasol Coto Córdoba CB comparecía ante los medios para hacer el primer balance serio de la pretemporada, y no defraudó.
Con la palabra "unidad" como estandarte y la mirada puesta en el exigente camino que tienen por delante, el técnico desgranó sensaciones, objetivos y retos, sin perder nunca el norte de lo que realmente importa: que este proyecto vuelva a conectar con la afición cordobesa. "Las sensaciones son buenas", afirmó rotundo al ser preguntado por el estado anímico del grupo. Pero no se quedó en la superficie. El entrenador quiso poner en valor la semana de concentración en Baena, un paréntesis forzoso pero, según sus palabras, "muy fructífero".
El motivo del desplazamiento no fue otro que la esperada remodelación del parquet de Vistalegre, una obra necesaria que ha obligado al equipo a echar raíces fuera de casa durante estos días. Sin embargo, lejos de ser un subrayó, dejando claro que el vestuario ha salido reforzado de esa convivencia.
Preguntado por las claves de esta temporada que ya asoma, el mensaje fue diáfano: unidad y crecimiento. El entrenador insiste en que el club debe seguir su evolución, y que ese camino pasa por construir un equipo luchador, sólido y comprometido con la idea de juego. En este sentido, los fichajes han caído de pie. "Han entendido a la perfección la idea de este equipo", señaló, desvelando que el proceso de análisis en la confección de la plantilla fue minucioso y que, a día de hoy, el cuerpo técnico está "muy contento" con el rendimiento y la adaptación de los nuevos efectivos.
Pero si hay un tema que pone los pies en el suelo, ese es la categoría. Cuando se le preguntó por el nivel de la competición, el entrenador no dudó en tirar de datos: "Estadísticamente, supera con creces a algunas primeras ligas europeas". Un aviso a navegantes. La liga es dura, física y exigente, y el objetivo no puede ser otro que luchar para permanecer en la categoría. "Hay que competir para mantenerse, y eso se verá partido a partido", insistió, alejando cualquier atisbo de triunfalismo y apelando a la humildad y el trabajo diario.
El primer escollo serio en el calendario es la Copa Andalucía, y el técnico fue sincero: "A pesar de que físicamente están bien, nos hubiese gustado tener algo más de tiempo". No obstante, prometió un equipo preparado en lo físico y, sobre todo, en lo psicológico, porque lo que viene "no es poco".
Y llegó el momento de la pregunta que más nos concierne en El Remate: el partido del miércoles contra el Covirán Granada. El entrenador lo definió como "la primera piedra de toque", y aunque reconoció la superioridad económica y la continuidad de la plantilla granadina (casi toda en categoría ACB), lanzó un mensaje de orgullo: "Vamos a luchar el partido como otro cualquiera". No hay miedo, sino respeto, y eso se traduce en intensidad.
Por último, la cuestión que sobrevuela cada pretemporada: ¿cómo van a conseguir llenar Vistalegre? La respuesta fue breve, pero contundente: "Con trabajo, con sufrimiento, pero ahí estaremos". Y es que el entrenador sabe que el apoyo de la grada es el sexto jugador, y que la afición cordobesa está hambrienta de baloncesto de élite.
Desde la redacción de nuestra revista queremos hacernos eco de ese llamamiento. Llevamos 25 años sin disfrutar de un proyecto así en casa. Este que os escribe siente nostalgia de aquellos partidos en el Polideportivo de la Juventud, de aquella marea que hacía temblar las gradas. Ahora toca revivirla. Vamos, Córdoba, que Vistalegre tiene que rugir. El equipo pone el alma, nosotros ponemos el aliento.
REPORTAJE Y FOTOS: Kevín









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