Bart: “El seleccionador nos ha cambiado completamente la mentalidad”


Bartolomé Dobao "Bart", otro de los jugadores cordobeses que tomó rumbo a Jaén para ponerme a las órdenes del seleccionador nacional y forma parte de la histórica primera convocatoria de la Selección Española de Fútbol Powerchair (silla de ruedas). A la vuelta a nuestra ciudad después de vivir una experiencia única, hemos conversado con el jugador cordobés.


-¿Cómo te ha ido la temporada en general?

-No nos hemos podido probar prácticamente a lo largo de la temporada puesto que empezamos los entrenamientos después de verano, pero con la segunda ola de Covid tuvimos que dejarlos, y después de seis meses de parón el mes pasado retomamos la actividad; hicimos dos entrenamientos, un triangular en Jaén y la convocatoria de la Selección Española. Si valoro colectivamente la temporada, ha sido de once sobre diez puesto que ganamos el triangular casi sin haber entrenado, y si encima le sumas que somos el club que más jugadores ha aportado a la selección, pues imagínate. Sin embargo individualmente tengo que mejorar ciertos detalles que me penalizan bastante en la cancha.


-Te ha convocado la selección española, ¿cómo te sentiste cuando te lo dijeron?

-Pues ya te puedes imaginar, desde antes de la pandemia se oía el runrún de la selección, pero lo sentías muy lejano, y de repente meses después ves tu nombre en la primera convocatoria y te sientes profundamente contento y agradecido con todos los que han influido en que estés ahí, porque siendo realistas nunca puedes obviar que por suerte o por desgracia detrás de un deportista con discapacidad suele haber por regla general mucho trabajo de otras personas detrás, que no se ve: familia, amigos, pareja, compañeros de equipo, miembros del club, y demás. Creo que es justo reconocérselo.


-¿Qué valoración haces de la concentración de la selección?

-Súper positiva, una experiencia que, supongo, jamás se irá de mi memoria. 17 jugadores cumpliendo un sueño, unos más nerviosos que otros, pero siempre intentando dejar el nivel del fútbol powerchair nacional lo más alto posible.

-¿Qué has sentido al enfundarte la camiseta de la selección?

-Tengo cuatro camisetas de la Selección Española y es la primera vez que me emociono al ponérmela. Si alguna frase se repitió por encima del resto en toda la convocatoria fue: "estoy cumpliendo un sueño". Si alguien me dice que en la misma temporada en la que me tocaría portar el escudo de Córdoba CF y Córdoba Futsal juntos en la camiseta, se le iba a sumar también el vestir La Roja, posiblemente le hubiera mandado a freír espárragos.

-Este equipo se acaba de crear, ¿te sientes orgulloso de formar parte de él?

-Mucho, a parte de todo lo que he dicho ya antes, me hizo bastante ilusión que muchos de los compañeros de selección de otros clubes, que eran un poco más primerizos en este deporte, porque no llevan tantos años practicándolo como yo, se acercaron a mí desde el primer momento. Me sorprendió, pero supongo que algo positivo verán en mí. Si mi experiencia les aportó algo está claro que esto habrá valido la pena.


-¿Qué os ha transmitido el seleccionador?

-El seleccionador nos ha desmontado todo lo que nosotros sabíamos, lo cuál me parece una genial noticia, puesto que él viene de entrenar en la mejor liga del mundo, la francesa, y nosotros fuimos muy autodidactas, ya era hora que llegara alguien que nos encaminase hacia el fútbol powerchair competitivo. Sin duda he aprendido mucho más en estos tres entrenamientos que en el último año, por ponerte un ejemplo.


-¿Tienes alguna anécdota especial que contar?

-Mi compañero de equipo y selección ya lo ha contado en su entrevista, pero creo que tengo que desarrollarlo. Me caí de la silla, creo que pasaré a la historia como el primer jugador de la Selección Española que se fue al suelo (se ríe). Fue un lance fortuito en uno de los partidillos que formaban parte del entrenamiento, pugnaba la pelota con una jugadora del otro equipo, me metió el balón debajo de mi silla, un balón que es tres veces el de fútbol convencional y volqué. Por suerte puse el hombro y no me hice nada, de hecho fui el primero en gritar: "estoy bien" ante los gritos de la grada, compañeros, etcétera. Cuando me levantaron y volví a mi silla me recomendaron que me saliera de la pista a descansar, pero por suerte me vino el pensamiento de que: "la falta me la hicieron a mí y la falta la saco yo". Igual si no tomo esa decisión me hubiera costado más volver a la pista más tarde en frío.


ENTREVISTA: Rafa Renero