Exjugadores opinan sobre el viejo "Poli"


Varios jugadores cordobeses de fútbol sala de la década de los ochenta-noventa, vivieron una época dorada con sus equipos, ya que lo hicieron en la máxima categoría y disputaban los partidos como local en el pabellón de La Juventud que ahora desaparece. Hemos pedido una valoración a seis de ellos, sobre el viejo polideportivo y citado en persona a tres, Toledano, Domenech y Motos, quienes han presenciado en directo los primeros compases del derribo. Les ofrecemos la opinión de Motos, Domenech, Vioque, Nando, Domingo y Saavedra.


Juan Motos Vacas jugó en el Cajasur de fútbol sala en la máxima categoría, denominada entonces división de honor y así recuerda la etapa del viejo Polideportivo, que ya es historia "Con 10 años ya disfrutaba del "Poli" vendía pipas cuando había boxeo, veía todos los deportes desde; tenis, hockey sobre patines, etc. Me acuerdo que había un equipo de balonmano en Córdoba y yo al equipo visitante les ayudaba a llevar las bolsas al autocar y me daban algún dinero. He jugado al "futbito" con la Oje y al balonmano con Cajasur con el amigo Reyes y no salía del "Poli" en todo el día. Vivía y vivo a dos minutos del pabellón es más, desde mi ventana se ve y paso todos los días por al lado y cada vez que miro se me cae una lagrima. Recuerdo a mi padre como forofo y a mi mujer que en gloria esté. Media vida y muchísima gente que hoy no están, han disfrutado esa instalaciones que la han dejado morir"



Antonio Vioque desde la misma fase de ascenso a la máxima categoría, disputó muchísimos partidos de fútbol sala con su equipo el Cajasur, "Me trae recuerdos maravillosos, era el único pabellón que tenía Córdoba en aquella época y por él pasaron los mejores equipos de España; Interviú, Caja Segovia, Todagrés, Virgili, etc, pero sobre todo recuerdo la fase de ascenso a división de honor que ascendimos con Hermanos Osuna y ver ese pabellón lleno a rebosar todos los días que jugábamos".


Antonio Domenech, considerado por muchos el mejor jugador cordobés de todos los tiempos, comenta lo que siente tras su paso por el viejo Poli, "Añoranza del viejo "Poli". Estaba muy limitado pero para los equipos que allí jugábamos en la élite, lo considerábamos lo más. Recuerdo cuando nos enfrentábamos los dos equipos cordobeses de división de honor Cajasur y Auto Escuela Séneca, o cuando visitaba el pabellón equipos con presupuesto infinitamente superiores. Aquellos calentamientos que teníamos que realizar en el pasillo superior ya que no teníamos tiempo suficiente en pista. O el minúsculo gimnasio donde realizábamos circuitos físicos. A pesar de todo era un estímulo jugar allí, sintiendo el calor del público, tan cercano a la pista"

Fernado Ariza "Nando" fue el jugador cordobés que más joven llegó a debutar en la máxima categoría y lo hizo con tan solo 17 años. El hoy presidente del club Adecor, comenta lo que significó para él jugar en esa instalación. "Muuuuchos recuerdos. Allí crecí, aprendí, viví, disfrute, etc. El " Poli de la Juventud" significaba un espacio donde muchos jóvenes crecimos, nos formamos integralmente, disfrutamos como deportistas y aficionados en varias modalidades deportivas.¡¡Era un lugar de encuentro en cualquier día de la semana!! "


Domingo Galán jugó en los dos clubes cordobeses que militaron en la máxima categoría del fútbol sala nacional, por lo tanto conoce bastante bien la instalación. Sobre el pabellón de La Juventud señalaba," En ese pabellón se vivieron los mejores momentos del fútbol sala cordobés de los años 80/90, donde jugamos alguna temporada en división de honor. Inolvidables derbis de los equipos cordobeses y recuerdo con mucho cariño al "Cuco", en ese pabellón se hizo grande con sus goles. Recuerdo también a muchísimos peloteros conocidos que ahora la mayoria son amigos y algunos periodistas, que también siguen siendo amigos. Muchísimos buenos ratos, muy buenos recuerdos"


Paco Saavedra guardameta del Aquasierra también tuvo experiencias agradables en el viejo "Poli"; "Yo fui por primera vez al "poli" con mi guardería a los 5 años, aunque como nací en el campo de la verdad, iba casi todos los días a dar un paseo por allí con mis padres y mi hermano. He jugado tanto a balonmano como a fútbol sala en diferentes categorías. Llegabas allí y sentías respeto a la vez que nervios. A raíz del cambio de suelo que le hicieron, para mí como portero, pasó a ser una gozada, pues era la mejor cancha en la que he jugado, por encima incluso del pabellón Principe Felipe de Zaragoza. Además, cuando se llenaba era una auténtica caldera. Quizás uno de los recuerdos más bonitos fue proclamarme campeón de la Copa de Córdoba con Salesianos, de mi recordado Kiko Pastor".

© 2015 Revista Deportiva El Remate. Coordinada por Serafin Ordoño

This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now