"Bebé" suma su partido número setenta, como internacional absoluto


La Selección ha disputado el primer partido del triangular preparatorio para el Mundial de Lituania ante Uzbekistán. Este triangular se celebra en Alhaurín de la Torre (Málaga) y participan la Roja, Uzbekistan y la actual campeona del mundo Argentina. A menos de un mes para el comienzo del Mundial, España está inmersa en la preparación para dicha cita. Entre los 19 convocados que conforman la plantilla para la preparación del Mundial se encuentran, como ya anunciamos, tres cordobeses; Fco. J. Solano, Rafa García “Bebé” y Cecilio “Chillo”.


Dado que el número máximo de jugadores que pueden participar en este encuentro son catorce, cinco efectivos han sido los sacrificados que integran la rotación que no participa. Desafortunadamente, dos de los cinco que no se han vestido son el montoreño Chillo y el bujalanceño Solano. Todo apunta a que Fede Vidal si contará con ellos el próximo domingo ante Argentina. España consiguió la victoria con el marcador de 1-0, gol anotado del reciente fichaje interista Raúl Gómez. Seguro estoy que conseguir un marcador abultado ante un hipotético inferior oponente no era el principal cometido, sino, más bien, pulir aspectos técnicos-tácticos de cara al debut en el Mundial ante Paraguay el 14 de septiembre. Rafael García “Bebé” tuvo una buena actuación en su partido 70 con La Roja, algo a lo que ya nos tiene bien acostumbrados. Participó en el ecuador de la primera parte y de la segunda parte. Fede Vidal optó por un reparto casi equitativo de sus efectivos. En la primera parte participó en una clara ocasión de gol. En la segunda parte, con desparpajo, se atrevió a probar fortuna intentando sorprender al portero uzbekistano con un lanzamiento aéreo desde 30 metros. El esférico se marchó una chispa por encima del larguero provocando un bonito “¡uy!” en la grada.


El domingo, como dice la canción, a la misma hora y en el mismo sitio España se verá las caras ante la vigente campeona del mundo Argentina y aspirante a volver a serlo, una excelente “piedra de toque”.









CRÓNICA: Nacho Peralta (enviado especial)