Susana Sánchez "Este deporte es un punto de unión y un sentimiento de grupo"

Susana Sánchez es la presidenta del Córdoba Patrimonio Atómicos, equipo de Fútbol Powerchair formado por chicas y chicos que presentan diversidad funcional, asociada a limitaciones motoras severas y todos son usuarios de sillas de rueda motorizadas. El mencionado equipo, forma parte de la estructura del club cordobés de la 1ª División de la LNFS: Córdoba Patrimonio de la Humanidad.

Su presidenta, nos pone al día de todo lo relacionado con este club fundado en 2015.

1-. Susana, ¿cuál es su rol en el Córdoba Patrimonio Atómico?


-Bueno, yo solo soy la cabeza visible del club, porque aquí somos todos un equipo, cada uno realiza sus funciones y siempre ha sido la base del buen funcionamiento del grupo. Junto al tesorero y el vicepresidente, nuestras funciones están más centradas en las gestiones administrativas y burocráticas, dejando las funciones deportivas a los técnicos y los medios de comunicación a nuestro Community Manager.

Aunque yo dirija, organice y guíe el funcionamiento del club, todas las decisiones son democráticas y en ese sentido, soy una más.


2-. ¿Cómo surge este club? ¿Nos podría resumir la evolución y progresión del equipo desde la creación hasta el día de hoy?


-El club surge de la ilusión de unos padres por conseguir cumplir el sueño de sus hijos. Estos chicos presentan diversidad funcional asociada a limitaciones motoras severas y todos son usuarios de sillas de rueda motorizadas, amantes del fútbol y estando en el Estadio del Arcángel, en una sesión de fotos, por el año 2014. En ese mismo momento nos pusimos a reflexionar sobre la ilusión que tenían de jugar al fútbol nuestros hijos y que seguro que habría alguna adaptación, para que ellos pudieran jugar en igual de condiciones, no como lo hacían hasta ese momento, en sus colegios, siendo casi siempre destinados a ser porteros o árbitros.


A partir, de este momento comenzamos a investigar y encontramos que existía el Fútbol Powerchair, fútbol en silla de ruedas. En España, había un equipo que empezaba a funcionar por Alicante, y allí que fuimos a informarnos. Este deporte estaba practicándose en diferentes países, a nivel nacional e internacional, organizado en Francia por la FIPFA, EPFA, que son nuestro referente para seguir avanzando. Después del papeleo oportuno, nuestro primer entrenamiento se llevó a cabo en octubre del 2015. A partir de este momento hemos ido creciendo como equipo y familia. De cinco jugadores iniciales hemos pasado a los 10 actuales. Hemos conseguido dar difusión al deporte, otro de nuestros objetivos, creándose nuevos equipos: seis en Andalucía, pendiente de la creación de uno nuevo, dos en Alicante, y creándose otro en Valencia y dos nuevos en Madrid.


Comenzamos haciendo torneos, exhibiciones, actos benéficos,… En la actualidad, nos encontramos todos los equipos españoles organizado y trabajando con el fin de hacer grande este deporte, alrededor de la ACPFE (Asociación de Clubess de Fútbol Powerchair España) creada en la temporada anterior (2018/2019). Otro aspecto importante es el apoyo de la Real Federación Española de Fútbol, donde participaron en un Clinic, organizado en Granada, designado para la formación de árbitros en este deporte. Y todos estos avances nos han permitido que está temporada se pueda estar compitiendo una liga a nivel nacional.


Para nuestro equipo también ha sido un año importante, al agregarnos como una sección al Córdoba Patrimonio de la Humanidad, lanzándonos de esta manera a la inclusión normalización del deporte.



3-. ¿Crees qué es fácil ser directivo de un club de deporte adaptado en este país?

-Ser directivo es una responsabilidad, independientemente del tipo de club que sea. Pero como ya apuntaba en la pregunta anterior, yo nunca me he sentido sola, mi equipo siempre está conmigo, ayudándome y trabajando codo con codo. De otra manera, sería imposible, porque mi dedicación no es exclusiva, sino que tenemos otras mil ocupaciones, además de lo que supone ser padres de niños con diversidad funcional.

Hemos llamado a muchas puertas diferentes, y muchas veces lo hemos intentado un año y otro, pero lo bueno es que te vas encontrando gente predispuesta que te va ayudando, de diferentes maneras, económicamente, con su apoyo, con la difusión… Y esto es como un granito, cada uno va aportando el suyo, y poco a poco se van haciendo más fáciles las cosas porque cada vez nos conoce más gente. Así que al principio quizá fue lo más difícil, hasta que nos abrimos camino en el deporte cordobés y del Powerchair, en general.

Hay veces, que te desanimas, pero cuando miras atrás, ves lo conseguido, la ilusión de los chicos y chicas, la progresión… todo merece la pena.


4-. ¿Cómo considera que está influyendo este deporte en su vida y en la de los jugadores?

-Como a cualquier persona, el deporte es beneficioso en muchos sentidos, no solo físicamente, también mental y emocionalmente. Para mis jugadores, este deporte supone un punto de unión, un sentimiento de grupo, un amor por unos colores, un afán de superación, de competitividad, de equipo, un aprendizaje de regularización de emociones y sentimientos… Unos se ayudan a los otros, y todos son piezas de un puzzle… Y esto va más allá de la pista, intentamos tener momentos de convivencia, compartir días de fútbol sala y fútbol, torneos de Play.

Los mayores son referentes para los más pequeños, y los pequeños son motivaciones para los mayores. Siempre hay palabras de aliento, de ánimo, felicitaciones ante las diferentes situaciones y vidas de cada uno. A mí estas cosas me llenan de orgullo, y me animan a seguir. No solo es importante los resultados de los partidos. Para ellos este equipo, es también un grupo de identidad que valoran gran cantidad.



5-. El proyecto es un ejemplo para todos, ¿pero ha habido algún traspiés que le haya hecho preguntarse si todo esto vale la pena?


-Claro, que ha habido momentos difíciles, es inevitable, momentos en los que hemos estado más desmotivados porque quizás no se veían los avances a pesar de los esfuerzos, pero nunca como para tirar la toalla. Después de la tormenta siempre sale el sol. Siempre ha habido algún incentivo para seguir, aunque sean las vacaciones de verano (risas), el interés de otro nuevo jugador, el conseguir mejorar en el juego para ganar a contrincantes que nos han quitado la victoria, que José García Román, presidente del Córdoba Patrimonio de la Humanidad, esté interesado en nosotros. En fin, como en todos los caminos siempre hay cuestas y tramos más llanos.



6-.¿Vive con muchos nervios los partidos de su equipo cuando hay algo en juego?


-Pues sí, yo lo vivo mucho, termino súper cansada de tantos nervios, a veces tengo que dejar de mirar y todo. Por mí, porque es mi equipo (se ríe otra vez) y por mis jugadores, que siempre lo dan todo, y algunas veces los nervios no les dejan demostrar todo lo que son capaces.

Hay muchos momentos previos al partido de complicidad que también los vivo con gran ilusión. El autobús es escenario de la gran felicidad, la ilusión, ganas del equipo ante los partidos. En ocasiones me enfada mucho que en ese tipo de juegos intervenga el factor suerte, o posibles problemas mecánicos de las sillas. Y a pesar de ver un gran partido no haya unos resultados acordes me cabrea muchísimo. Pero bueno, esto es parte del juego, y también hemos aprendido a remontar y ver estas derrotas de manera constructiva como puntos para mejorar, para seguir trabajando y superándonos.


7-. Su hijo es jugador y su marido entrenador, ¿alguna anécdota graciosa que contar de “tener” el trabajo en casa?


-Bueno, anécdota como tal no, pero sí te puedo decir que el día que hay partido, o algún evento, mi casa es un poco una locura. El entrenador preparando sus cosas, el jugador que si el dorsal, que si el cinturón y yo como presidenta organizando que a nadie se le olvide nada, por dónde andan los anclajes, que seamos puntuales para el autobús. En fin, que cuando volvemos y todo ha salido medianamente bien, me parece mentira.



8-. ¿Qué hay en el horizonte del Córdoba Patrimonio Atómicos?


-Muchos sueños, algunos un poco más lejanos que otros. Como más inmediato, poder ganar la liga, sería algo increíble. La primera liga de Fútbol Powerchair en España ganada por el Córdoba Patrimonio Atómicos. Increíble. El siguiente encuentro es a finales de mayo en Granada, pero dada la situación actual no sabemos si se podrá jugar o no, si habrá que aplazarlo. En fin, es un momento difícil y de gran incertidumbre para todos los deportes. Ahora, nuestra atención debe estar encaminada en la lucha contra este virus, y salir victoriosos.

A largo plazo, sería genial, tener cada jugador su silla de competición, y poder viajar a Ginebra (Suiza) a un campeonato, donde ya nos han invitado en dos ocasiones, y por falta de logística y economía hemos tenido que rechazar. También sería genial poder tener una liga más ligera donde haya más equipos y no haya que distanciar tanto los momentos de encuentro (actual situación por motivos económicos).










COORDINADOR: Nacho Peralta

ENTREVISTA: Bartolomé Dobao, "Bart"







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